Convierte mis días en noches eternas.
Sueños breves en las dulces noches.
Convierte mi cama en fortaleza impenetrable,
y mi cuerpo en tu trinchera,
que te proteja de las estrellas
celosas de cazar tu sexo latente.
Porque quiero vivir, y sobrevivir
al amparo de tu cuerpo y tu aliento.
Nuestras piernas entrelazadas
resistiendo firmes el azar del destino.
Haz que confunda sueño con realidad,
hazme ser real en un mundo de sueños.
Haz que los silencios se avergüencen
entre nuestros gritos y gemidos.
Conversaciones llenas de miradas
buscándonos entre la oscuridad.
Siempre vivirás bajo mi piel,
y tu recuerdo bajo mis pestañas.
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